La IA de Vapor
Las grandes revoluciones tecnológicas no llegan cuando una herramienta sustituye a otra, sino cuando rediseñamos el trabajo a su alrededor. Una analogía entre la máquina de vapor y la IA.
Pensamos que la IA transformará las empresas porque genera eficiencias.
Pero no es solo eso.
La historia sugiere que las grandes revoluciones tecnológicas no ocurren cuando una nueva herramienta sustituye a una antigua, sino cuando rediseñamos la forma de trabajar alrededor de ella.
En la revolución industrial
- Las primeras máquinas de vapor se usaron primero de forma conservadora. Las fábricas seguían organizadas igual: los procesos estaban adaptados a las personas y las máquinas simplemente aportaban más potencia.
- Antes del vapor, muchas fábricas dependían de ruedas hidráulicas que estaban movidas por ríos. Por eso las instalaciones se construían alrededor de la fuente de agua y toda la distribución de máquinas, almacenes y trabajadores estaba condicionada por esa limitación.
- Cuando llegó la máquina de vapor, muchas empresas simplemente reemplazaron la rueda hidráulica por una máquina de vapor, manteniendo el resto prácticamente igual.
- Con el tiempo comprendieron que el vapor no era solo una fuente de energía más potente, sino que permitía reorganizar toda la fábrica.
Las instalaciones empezaron a diseñarse alrededor de las máquinas centrales de vapor y de los sistemas de transmisión mecánica. La revolución de verdad ocurrió cuando se rediseñaron los procesos para aprovechar la nueva tecnología.
Con la IA estamos viviendo algo parecido
Hoy la mayoría de las organizaciones buscan eficiencias: automatizar tareas, acelerar procesos o reducir costes.
Pero eso es solo una primera fase.
La transformación llegará cuando dejemos de preguntarnos cómo encajar la IA en los procesos actuales y empecemos a preguntarnos cómo serían esos procesos si los diseñáramos desde cero teniendo IA.
Ahí es donde aparecen los cambios de paradigma.